martes, 21 de junio de 2011

Breve historia del grabado en México

La historia del grabado en México se remonta al año 1826, cuando el conde italiano Claudio Linati introdujo a nuestro país la técnica de la litografía. Un poco más tarde, en 1895 José Guadalupe Posada hizo lo mismo con el grabado en zinc, en el que trabajó prácticamente el resto de su vida, pues con su habilidad y su arte, el medio se prestaba a una mayor rapidez de ejecución. La soldadera maderista de la Colección Blaisten es un ejemplo del uso de dicha técnica.

José  Guadalupe Posada, La soldadera maderista, dibujo en zinc, papel: 35x23.8 cm, s/f

 
La Revolución Mexicana impuso un estilo diferente, así como un nuevo contenido ideológico; esta nueva visión artística, se caracterizó por una militancia activa y la formación de una conciencia política y nacionalista, tal como lo vemos en la obra de Ángel Zamarripa, donde retrata a uno de los líderes del movimiento armado: Emiliano Zapata, que conforma parte del acervo de la Colección Blaisten.



Ángel Zamarripa, Emiliano Zapata, grabado, madera al hilo, Papel: 34x25.4 cm, s/f

 
En 1921 llegó a México, el artista francés Jean Charlot, cuya obra impulsó a un gran número de artistas mexicanos en el arte del grabado; durante ese mismo año, surgió la revista El Sembrador donde colaboraron con sus grabados artistas como Ramón Alva de la Canal, Ezequiel Negrete, Leopoldo Méndez, Gabriel Fernández Ledesma y Fernando Díaz de León.

 
Leopoldo Méndez, Portada El Sembrador, Grabado, madera de hilo, Papel: 35x23.3 cm, 1931
En 1924, por iniciativa de José Vasconcelos, se organizó la Feria del Libro en el Palacio de Minería, donde se mostraron por primera vez grabados en madera hechos por Gabriel Fernández Ledesma y grabados en linóleo de Francisco Díaz de León.


Gabriel Fernández Ledesma,  Atrio de Amecameca, grabado, madera de hilo, cedro rojo, Papel: 43.6x34 cm, 1925
 

Más tarde, en 1928 inició el movimiento ¡30-30!, cuyos manifiestos y su revista ¡30-30! Órgano de los Pintores de México fueron ilustrados por grabados, ya que tanto los directores de las Escuelas al Aire Libre y de los Centros Populares pertenecían a este grupo. Les compartimos una obra de Francisco Díaz de León en relación a dicha publicación y que pertenece al Fondo Díaz de León de la Colección Blaisten.

Francisco Díaz de León, 30-30 órgano de los pintores de México, grabado en madera de pie, Papel: 16.6x13.6 cm, s/f



El año de 1934 vio el surgimiento de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios (LEAR), en medio de un clima de intenso nacionalismo y gran interés de las ideas socialistas. Editaron la revista Frente a Frente que contenía artículos literarios, traducciones y entrevistas, ilustrados con grabados de gran calidad donde se advierte la alianza entre los artistas y las organizaciones de masas. Entre ellos se encontraba Pablo O’Higgings, del cual les compartimos Madre indígena que forma parte del acervo de la Colección Blaisten.


Pablo O'Higgings, Madre indígena, litografía, Papel: 17.8x13.5, s/f

Una corporación fundamental en el desarrollo de la gráfica en México fue el Taller de Gráfica Popular, creado en 1937 por iniciativa de Leopoldo Méndez, Pablo O´Higgins y Luis Arenal. La idea principal del taller fue introducir en las artes gráficas un contenido popular y hacerlas de nuevo asequibles a las masas. Por otro lado, brindó la oportunidad a los artistas de imprimir sus propios trabajos, único método que consideraban idóneo para conservar íntegramente su idiosincrasia artística. De la carpeta dedicada al Taller de Gráfica Popular de la Colección Blaisten, les compartimos Tren Revolucionario de Ignacio Aguirre.


Ignacio Aguirre, Tren Revolucionario, Offset, Papel: 21.3x27.4, s/f

 
En el Taller de Gráfica Popular, prevalecía una filosofía de apoyo a los movimientos obreros y campesinos, enfatizando la importancia de conseguir mejores salarios, la expansión de la educación entre el pueblo, así como terminar con la guerra y el fascismo.



Luis Arenal, Alfabetización, Offset, Papel: 27.3x21.3, s/f

 
Los principios de dicha corporación establecían que éste era “un centro de trabajo colectivo para la producción funcional y del estudio de las diferentes ramas del grabado y la pintura […] para que su producción beneficie los intereses progresistas y democráticos del pueblo mexicano, principalmente en su lucha contra la reacción fascista.”[1]



Javier Iñiguez, Juárez, Offset, Papel: 21.3x27.3, s/f


En la Escuela de Artes del libro, fundada por el artista Francisco Díaz de León en 1938, el grabador checoslovaco Koloman Sokol inició un taller de experimentación. Dentro de esta escuela Díaz de León impulsó el cartel por considerarlo uno de los medios de propaganda más activos. Les compartimos Al ataque (grabado, madera de pie sobre papel japonés, Papel: 38x32.5 cm) de Sokol, perteneciente a la Colección Blaisten.



Koloman Sokol, Al ataque, grabado, madera de pie sobre papel japonés, Papel: 38x32.5 cm, s/f

 

En 1947 el grabado recibió un fuerte estímulo con la fundación de la Sociedad Mexicana de Grabadores, cuyo propósito principal era difundir más ampliamente este tipo de arte. Esta forma de expresión ha permanecido vigente hasta nuestros días, incluso ha recibido nuevos impulsos, especialmente en el año de 1967 cuando se creó el grupo “Nuevos Grabadores” como una necesidad de darle al grabado una característica más acorde con las condiciones del momento.





Fuentes consultadas

Bolaño, Sara (coordinadora), Gráfica mexicana contemporánea, México, Secretaria de Relaciones Exteriores, 2000.
García Bustos, Arturo, [et.al], La gráfica en México, México, Academia de Artes, 1999.
Gutiérrez Juana, “La época de oro del grabado en México”, en Historia del Arte Mexicano, México, Salvat, t.10.
_________, “Los inicios del grabado”, en Historia del Arte Mexicano, México, Salvat, t.11.
Fernández Justino, Arte moderno y contemporáneo de México, t.1. “El Arte del siglo XIX”, México, UNAM, 2001.
Martínez Jesús, José Julio Rodríguez, grabador, México, Ediciones la Rana, 2002.
_______, Un breve recorrido por el grabado en México, México, Academia de Artes, 1994.
Rey Palma, Francisco, Leopoldo Méndez, el oficio de grabar, México, CONACULTA, 1994.
Westheim Paul, “El grabado mexicano del siglo XX”, en México en el Arte, No. 10-11, México, INBA/SEP, s/f.
___________________________________

[1] Enrique Martínez Pérez, “Leopoldo Méndez. Grabador mexicano” en Revista Trabajadores, enero-febrero 2011, p.37

lunes, 28 de marzo de 2011

El tiempo. Pintura y literatura

La idea del tiempo fue un tema recurrido en el quehacer artístico del siglo XIX, pues los creadores se encontraron en uno caracterizado por  adelantos científicos,  conflictos bélicos, de renovación en el arte y de sus técnicas;  lo anterior propició una reflexión en torno al tiempo y sus efectos en el hombre mismo, por tal motivo, es posible hallar diversas pinturas decimonónicas en donde se retoma e interpreta según el enfoque de cada pintor dicho tópico. En la Colección Blaisten puede observarse la obra La bailarina desnuda, 1907-1909,  de Ángel Zárraga, en ella el artista trata la idea del tiempo y sus efectos en el humano, cabe señalar, que esta obra está impregnada de distintos símbolos, por lo que puede reinterpretarse de otra manera.
    En el terreno de la literatura los escritores modernistas también dedicaron varios versos al tiempo y sus efectos  Manuel Gutiérrez Nájera escribió lo siguiente:
           ¡Voladores años!
¡Dado me fuera detener convulso,
horas fugaces, vuestra blanca veste!
pasan las dichas y temblando llegan
mudos inviernos!
    
     Tanto en la pintura como en el poema: el tiempo y su paso es eminente e imparable sobre todas las cosas



Angel Zárraga (1886-1946)
La bailarina desnuda , 1907-1909
Oleo / tela
151 x 150 cm

viernes, 25 de marzo de 2011

Conferencia: Díaz de León, tipógrafo mexicano

Compartimos el siguiente link donde podrán escuchar el diálogo sobre las aportaciones del artista Francisco Díaz de León en el campo de la tipografía, que se llevó a cabo entre la Dra. Marina Garone y la Mtra. Renata Blaisten el pasado jueves 3 de marzo en las instalaciones del Museo Colección Blaisten.


   

jueves, 10 de marzo de 2011

Pintura y literatura

La obra La femme et le patin (La mujer y el pelele), 1909, de Ángel Zárraga, es un ejemplo claro del decadentismo, corriente que nace en Francia en el siglo XIX, que entre muchos otros rasgos, está el que consideraba a cierto tipo de mujeres como símbolo de la perversión y lo malsano de la época. Éstas trás una máscara de belleza y sensualidad, esconden la muerte para el hombre que fije sus ojos en ellas. Dentro de la literatura mexicana la Salamandra, novela de Efrén Rebolledo, es otro claro ejemplo del decadentismo prácticado por varios artistas mexicanos de la época. Esta novela describe en palabras lo que los ojos pueden admirar en la pintura de Zárraga, a continuación algunas citas ejemplificadoras.

     "La salamandra es mujer-síntesis, una astuta hembra hechizadora como Cleopatra, monstruosa como Medusa, dañina como Salomé e inviolablemente sensual como hermafrodita"
                                     Luis Mario Schneider en el prólogo de Salamandra de Efrén Rebolledo.

      "[...] y su risa breve, aguda, cruel, confirmaba la opinión de Dostoiwsky [sic] que observa en La casa de  los muertos que para conocer a una persona se estudie su risa"
                                                                                                                                                                 Efrén Rebolledo.

       "Tus besos son más dulces que la miel de las flores,
         Más sabrosos que el jugo que destilan las cañas;
         Pero infeliz quien pruebe tus labios tentadores,
         Porque una sed eterna quemará sus entrañas."
                                                                                                                                                                 Efrén Rebolledo.

Los invitamos a que admiren esta magnífica pintura en el Museo Colección Blaisten.