miércoles, 3 de agosto de 2011

"La Domadora" de Julio Ruelas

La composición de La domadora de Ruelas (óleo sobre cartón, 15x19 cm, 1897) remite a una estampa de Félicien Rops titulada Pornokrates (1896), muy posiblemente inspirada a su vez en la obra literaria La Pornocratie, ou les Femmes dans les temps moderns de Pierre-Joséph Proudhon. Ambas representaciones nos ofrecen una percepción de la mujer donde es

[…] vista como la monstruosa diosa de la degeneración, una criatura del mal que gobernaba sobre todas las terroríficas bestias con cuernos que poblaban las pesadillas sexuales de los hombres […] una criatura guiada […] por un verraco, el símbolo de Circe, la representación bestial de toda la maldad sexual.[1]

Como se puede observar, Ruelas retoma la figura de la cortesana desnuda, engalanada con un gran sombrero y con las piernas enfundadas en unas medias negras. La domadora empuña un látigo con el que dirige el movimiento de un cerdo que da vueltas a lo largo de una vereda elíptica, mientras un simio montado en una piedra a la vera del camino observa el espectáculo.

Ambas criaturas tienen una larga tradición emblemática: el mono simboliza el vicio, mientras que el cerdo representa la voracidad, la avidez y la lujuria. La relación de ambos animales con la lascivia, y su ronda perenne en torno a la dominatrix, aluden simbólicamente a la esclavitud en la carne: un estadio instintivo, de confusión con la materia, que provocaba particular recelo en la sensibilidad masculina finisecular.[2]

Si quieres conocer una de las obras más representativas de Julio Ruelas  no olvides visitar el Museo Colección Blaisten de martes a domingo de 10 a.m. a 6 p.m.


 Julio Ruelas, La Domadora, óleo/cartón, 15 x 19 cm, 1897


 Felicien Rops, Pornócrates, Grabado en color, 67.5 x 44.5 cm, 1896


[1] Fausto Ramírez, “El arte mexicano de las dos primeras décadas del siglo XX en la Colección de Andrés Blaisten” en Arte moderno de México, Colección Andrés Blaisten, UNAM, México, 2007, p.17
[2] Fausto Ramírez, Arte moderno de México. Op. Cit. p.48

1 comentario:

  1. Sin duda el portento de preservar la obra de Julio Ruelas, da vida a la imaginación proscrita de una humanidad ávida de oscuros refugios.

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